Cómo distribuir un cortometraje: Xoán Fernández Diz, alumno de FRAME
26 octubre, 2026
De terminar el cortometraje a distribuirlo en festivales nacionales e internacionales: la experiencia de Xoán Fernández Diz
Terminar un cortometraje no es el final del camino. Después llega el momento de decidir qué hacer con él, cómo encontrar los festivales adecuados, preparar los materiales y empezar a moverlo para que llegue al público.
En esta entrevista, Xoán Fernández Diz, alumno de FRAME – Máster en Montaje Cinematográfico, comparte su experiencia con Historia dunha bicicleta (sen aire nas rodas e chea de po), el cortometraje que desarrolló durante el máster y que, desde entonces, ha recorrido festivales nacionales e internacionales.
A través de su experiencia, nos cuenta cómo ha sido el proceso de distribución, qué oportunidades han surgido por el camino y qué consejos daría a quienes están a punto de terminar su propio proyecto y no saben por dónde empezar.

Para comenzar, ¿nos puedes contar brevemente qué proyecto desarrollaste durante el máster FRAME, qué te llevó a realizarlo y en qué punto estaba cuando terminaste el máster?
Durante el máster desarrollé un cortometraje titulado Historia dunha bicicleta (sen aire nas rodas e chea de po). Durante los primeros meses comencé a trabajar en otro proyecto, pero en enero decidí dejarlo de lado porque resultaba inabarcable para los plazos del máster.
Recordé entonces que tenía el guion de Historia dunha bicicleta, escrito en 2021. Llevaba tiempo pensando en él, así que me pareció una buena oportunidad para recuperarlo. Cuando terminé el máster el corto estaba en una versión final número 17 o algo así. Duraba 28 minutos, que ya era una reducción importante desde los 40 minutos que duraba la primera versión. Después del máster decidí reposar el corto durante el verano y retomarlo en septiembre para seguir reduciendo la duración hasta los 23 minutos que dura ahora mismo.
Una vez terminado el proyecto, ¿cómo decidiste qué hacer con él? ¿Tenías claro que querías moverlo por festivales?
Sí, tenía muy claro desde el principio que quería distribuirlo en festivales. Ya había realizado otros trabajos anteriormente que no habían funcionado nada bien. Para mí este cortometraje era como una apuesta final. Si no salía bien consideraba ya dejar de escribir y dirigir para centrarme solo en el montaje.
Si hoy terminaras un proyecto y no supieras por dónde empezar, ¿cómo buscarías festivales y qué tendrías en cuenta para decidir a cuáles presentarlo?
Lo primerísimo que haría es un Excel donde ir anotando los festivales, el precio y la plataforma en la que he inscrito el cortometraje. Y comprometerse a actualizarlo religiosamente cada vez que se suma un nuevo festival a la lista. Yo lo tuve que aprender a las malas después de pagar de nuevo la inscripción del corto al mismo festival… y no solo me pasó una vez.
Después siempre recomiendan tener en cuenta los festivales donde quieres estrenar el corto, y cuidar bien la jerarquía de estrenos (mundial, internacional, europeo, asiático, etc.) Yo no cuidé esto para nada, no confiaba en que fuese a funcionar en festivales, pero no recomiendo hacer lo mismo que yo (aunque haya tenido mucha suerte después).
Otra cosa que recomiendo es mandar el corto a todos los festivales gratis habidos y por haber. Por muy pequeño que sea, ¡un festival es un festival! Que proyecten tu corto siempre es motivo de alegría.
¿Cómo es realmente el proceso para presentar un proyecto a un festival? ¿Qué materiales te han pedido y qué recomendarías tener preparado antes de empezar?
Presentar un corto a un festival es fácil y no lleva mucho tiempo. Ahora bien, cuando en vez de 1 son 200 la cosa cambia.
Plataformas como Festhome o Filmfreeway facilitan mucho el trabajo. Te pasas una tarde completando la ficha de tu cortometraje y luego ya “solo” queda buscar festivales en su base y enviar (y pagar).
A pesar de esto, una vez te han seleccionado, muchos festivales te piden los materiales de nuevo. Así que tendría siempre preparada una carpeta de drive con dos versiones distintas del corto (prores y h264), un DCP, un tráiler, un archivo de subtítulos en inglés, un cartel, cinco fotogramas, una ficha técnica, una biografía del director y un documento con la trayectoria del corto por festivales, todo en español e inglés (parece mucho, pero todo esto me lo han pedido ya unos cuantos festivales)

Tu proyecto ha sido seleccionado en festivales nacionales e internacionales. ¿Cómo fue recibir la primera selección y qué ha ocurrido después? ¿Alguna de esas selecciones te ha abierto una puerta o generado una oportunidad que no esperabas?
La primera selección que tuve fue en el FaCom Fest, un festival universitario organizado por los alumnos en la facultad en la que yo estudié en Santiago de Compostela. Me hizo muchísima ilusión. Además, era el primer festival al que enviaba el corto, estaba dando volteretas. ¡Y aún por encima nos llevamos dos premios! Esa primera selección me ayudó muchísimo. No solo me dio ánimos para seguir trabajando en la distribución, sino que uno de los premios era una tutoría de distribución, así que todo lo que digo en estas respuestas lo aprendí ahí.
No solo me ayudó esta selección, también la segunda en el festival Novos Cinemas de
Pontevedra, donde pude conocer a mucha gente. Pero sin duda la que más impacto tuvo en la trayectoria del corto fue la del Busan International Short Film Festival. A día de hoy sigo sin entender muy bien cómo acabó el corto ahí y yo en Busán, pero oye, bienvenido sea. Después de esto muchos festivales se pusieron en contacto directamente conmigo porque estaban interesados en el trabajo. Algunos de esos festivales acabaron en selección y otros no, pero que te llegue un correo de alguien poniendo en valor lo que haces te alegra mucho el día.
Mirando todo lo que ha ocurrido desde que terminaste FRAME, ¿qué parte de lo que aprendiste durante el máster ha sido especialmente importante para desarrollar y mover el proyecto?
Hay dos cosas que me ayudaron muchísimo con el desarrollo del proyecto:
– Las clases con Fernando y todo el feedback que nos dábamos los unos a los otros. Me ayudó muchísimo a enfocarlo en la dirección correcta y a desechar ideas que no tenían ningún sentido. Aunque no todo lo malo se diga en las clases, cuando enseñas el proyecto se nota mucho lo que le gusta a la gente y lo que no.
– Todo lo que aprendí de montaje y color. Aunque haya dicho que no contaba con que el proyecto fuese a funcionar en festivales, todo lo que aprendimos durante el curso me dio muchísima confianza en cada decisión que tomaba durante el montaje del corto.
Después de todo este proceso, ¿hay algo que harías de otra manera si tuvieras que empezar a mover el proyecto hoy?
Confiaría más en el proyecto desde el principio y respetaría las jerarquías de estreno, pero claro, eso es muy fácil decirlo ahora que ya sé que funcionó muy bien. ¡Nunca se sabe!
Y para alguien que está a punto de terminar FRAME con un proyecto debajo del brazo, ¿qué tres consejos le darías para empezar a moverlo?
– Cada corto dura lo que tiene que durar, pero si puedes bajarlo de 20 minutos mejor. Aunque el festival acepte cortos más largos, cuanto más lo son más difíciles son de encajar en la programación.
– No tengas vergüenza. Manda correos directamente a los festivales si la inscripción es muy cara y pídeles un descuento.
– La distribución lleva muchísimo más tiempo y esfuerzo mental del que parece, organízate para dedicarle al menos un par de tardes enteras cada semana.
Como demuestra la experiencia de Xoán, terminar un proyecto audiovisual es solo una parte del camino: encontrar su lugar, darlo a conocer y conseguir que llegue a festivales requiere planificación, constancia y confianza en el propio trabajo. Su recorrido con Historia dunha bicicleta (sen aire nas rodas e chea de po) refleja también la importancia de seguir trabajando en un proyecto, aprender de cada experiencia y estar abierto a las oportunidades que puedan surgir.
El Máster ofrece una formación que combina el desarrollo del criterio narrativo con las competencias técnicas de la postproducción profesional. A través de la práctica, el acompañamiento del equipo docente y el desarrollo de un proyecto propio, el alumnado trabaja para dar forma a sus ideas y construir una mirada cinematográfica propia. La experiencia de Xoán nos recuerda que, una vez terminado el máster, el recorrido continúa: toca confiar en el proyecto, encontrar la manera de compartirlo y seguir trabajando para que llegue tan lejos como sea posible.

